Thursday, December 9, 2010

Sobre mí

Frente a una plaza en un bar de un barrio retirado, tranquilo y coqueto escribo el título de un posible, texto, canción, novela, párrafo inútil o epitafio. He vivido equivocado. La perfección del título consiste en la enfermiza hoja en blanco que queda ¿Puedo acaso saber cuan equivocado he vivido? Si tuviera alguna medida, podría entonces ordenar algunas ideas y continuar adelante - escribiendo. Pero no sucede. Siento que vivir equivocado es un hecho inconmensurable, y sólo vago en ideas remotas y mi pasado reciente con la esperanza de comenzar a ordenar mi vida y no temer al futuro.
Mientras pienso en la luz y su velocidad absoluta.
La velocidad es una relación entre el espacio - una distancia - y el tiempo. Un observador cabalgando sobre un rayo de luz, divisará que la luz se retuerce en el espacio y que el tiempo es un chicle. El tiempo y el espacio se distorsionan, como si el inconsciente fuera partícipe de semejante hecho galáctico. En nuestro mundo esta conexión es tan remota como la redondez de la tierra en el medioevo.
Mientras medito sobre este hecho sueño despierto.
Sueño que el rocío matinal en las hojas de verano no se evapora. Sueño que la luz hace caso omiso a las minúsculas gotas de agua y que por lo tanto el rocío persiste - o será el rocío que ignora la luz. Así no existen las nubes y cabalgan en el cielo espejos de agua que han abandonado su lecho. Los árboles desesperados nacen con sus raíces al cielo, pero el rocío se deposita y no se absorve, como si las raíces no quisieran beber - o será el rocío que se niega. El resto es desierto. Yo, yo soy una secuencia de huesos envuelta con músculos y atada con tendones y nervios como si fueran alambres.
¿Se puede soñar despierto?
Busco mesurar lo equivocado que he vivido con mi sueño. Despierto y entiendo que no se cumple el ciclo del agua. El rocío sí! se evapora en las mañanas de verano y cabalga como nubes para humedecer las laderas vivas de largas y anchas montañas. Precipita alegre y se deposita como nieve hasta derramarse en hilachos de agua nuevamente. He estado ahí. El resto de la historia la conocen. Les digo que no se cumple el ciclo de la vida, porque no se cumple el ciclo del agua, ya que el rocío no se evapora en las mañanas de verano en mi sueño despierto.
Monto sobre el ciclo de la vida, el anticiclo del alma; medito.
Se derraman recostado en mi cama unas lágrimas que, como el rocío se evaporarán y otras nutrirán nuevamente mi rostro. Mi llanto es por una mujer, que a diferencia del rocío no volverá. Ella persiste en mi mente y se ha ido. En el ciclo del alma las metáforas y palabras son inútiles, ya que no puedo acceder nuevamente a su aliento, calidez y mirada. Todos los mundos se agrupan inútilmente, y ya no está conmigo. En mi mundo manda el tiempo del reloj; no se pueden cabalgar rayos de luz, ni hacer al tiempo chicle. No se puede pedir que la luz ignore al rocío y vuelen sobre mis narices espejos de agua. Porque mi mundo es la realidad dura e implacable de haber perdido una mujer y no poder haberlo evitado.
Todos estos mundos son inconmensurables; también haber vivido equivocado. Ninguna palabra o metáfora me permite entender o acceder a esta pérdida. Sólo quedo yo, mis recuerdos y las lágrimas, que como el rocío brotarán, se evaporarán y ella paradójicamente persistirá por siempre en mi memoria.
Esta es en breve la historia de un hombre desesperado en momentos difíciles. Es también la historia de un amor.

Amanecer de tarde

Amanecer de tarde

Tu partida tiene tanto que ver conmigo y contigo
cuando el rocío de madrugada gota a gota se hace niebla
tu partida tiene tanto que ver contigo y conmigo
cuando el sueño se hace hombre en la madrugada
porque amanezco y abro la ventana para buscarte
pero luz y niebla sólo dejaron sombra y aroma a tilo

Si hubiera otro amanecer no sería el mío
el rocío dicen, sería mujer
el tilo aroma a sábana
la sombra de la mañana cama para una siesta
y el sueño, Rocío para otro hombre

Olvidos

Olvidos

Tus reproches se hacen agua en mi boca
porque si el amor es dueño
mi alegría como cola de perro se anuncia
Pero si el reproche se hace grito en nuestros labios
y tu boca y mi boca no se tocan
pidamos al amor un sueño
que ahogue el reproche en el silencio de los recuerdos
con un beso